<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="yes" ?><?xml-stylesheet href="..\..\..\epaper.xsl" type="text/xsl"?><TIPOPUBLICACION ID="2344"><NOMBRE_TIPOPUBLICACION>EXPANSION 2012</NOMBRE_TIPOPUBLICACION><PUBLICACION ID="161608"><NOMBRE_PUBLICACION>EXP27AGMAD</NOMBRE_PUBLICACION><COMENTARIO_PUBLICACION>8.187</COMENTARIO_PUBLICACION><FECHA_SALIDA>27/08/2013</FECHA_SALIDA><HORA_SALIDA>07:30</HORA_SALIDA><SECCION ID="9371"><NOMBRE_SECCION>Directivos en verano</NOMBRE_SECCION><ARTICULO ID="10271958"><NOMBRE_ARTICULO>Artículo Quark (10271958)</NOMBRE_ARTICULO><FECHA>27/08/13</FECHA><HORA>01:14</HORA><CATALOGACION><NOMBRE_CATALOGACION>EXPANSION.ES</NOMBRE_CATALOGACION><ELEMENTO>/$Economía</ELEMENTO><SINONIMO>/$4579</SINONIMO><ELEMENTO>/$Directivos</ELEMENTO><SINONIMO>/$5794</SINONIMO></CATALOGACION><EDICION ID="191889"><NOMBRE_EDICION>GENERAL</NOMBRE_EDICION><CONTENIDO ID="22702820" IDTIPCON="3" ORDEN="3" TIPO="Antetítulo"><PARRAFOS><PARRAFO ESTILO="Ant. Verano2011" ID="14304910" NUMCH="21" TIPCON="Antetítulo"><CARACTER ESTILO="SNX32589053SNX" ID="32589053" NUMCH="21">CLICHÉS ANTILIBERALES</CARACTER></PARRAFO><CAJAS><CAJA ID="36079827"><X1>169909.262</X1><Y1>39839.456</Y1><X2>270829.598</X2><Y2>51460.958</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></PARRAFOS></CONTENIDO><CONTENIDO ID="22702821" IDTIPCON="1" ORDEN="2" TIPO="Título"><PARRAFOS><PARRAFO ESTILO="tit. 41 apertura" ID="17848112" NUMCH="20" TIPCON="Título"><CARACTER ESTILO="SNX32589054SNX" ID="32589054" NUMCH="20">Democracia impotente</CARACTER></PARRAFO><CAJAS><CAJA ID="36079828"><X1>169909.262</X1><Y1>54825.449</Y1><X2>270829.980</X2><Y2>69811.469</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></PARRAFOS></CONTENIDO><CONTENIDO ID="22702822" IDTIPCON="7" ORDEN="1" TIPO="Firma"><PARRAFOS><PARRAFO ESTILO="Firma nombre" ID="17850658" NUMCH="31" TIPCON="Firma"><CARACTER ESTILO="SNX32593129SNX" ID="32593129" NUMCH="24">Carlos Rodríguez Braun. </CARACTER><CARACTER ESTILO="SNX32593130SNX" ID="32593130" NUMCH="6">Madrid</CARACTER><CARACTER ESTILO="SNX32593129SNX" ID="32593129" NUMCH="1"></CARACTER></PARRAFO><PARRAFO ESTILO="Texto general" ID="14304526" NUMCH="469" TIPCON="Texto"><CARACTER ESTILO="SNX32593131SNX" ID="32593131" NUMCH="67">Aunque es un antiguo cliché, ha ganado fuerza con la crisis: es la </CARACTER><CARACTER ESTILO="SNX32593132SNX" ID="32593132" NUMCH="20">democracia impotente</CARACTER><CARACTER ESTILO="SNX32593131SNX" ID="32593131" NUMCH="382"> frente a la economía, a los mercados, que son los que realmente mandan. No se trata sólo del poder de las empresas sobre los individuos, un poder que va de la explotación hasta toda suerte de daños y engaños. Se trata de la vieja idea de Marx de que el Estado es apenas un títere en manos de la burguesía, o del mucho más viejo verso de Quevedo: poderoso caballero es don dinero. </CARACTER></PARRAFO><PARRAFO ESTILO="Texto gensangria" ID="14304527" NUMCH="672" TIPCON="Texto"><CARACTER ESTILO="SNX32593133SNX" ID="32593133" NUMCH="672">Según esa visión convencional, Amancio Ortega, el hombre más rico de España y uno de los más ricos del mundo, debería ser también el más poderoso. Sin embargo, como vimos en el artículo anterior, no puede obligar ni al más pobre de los españoles a comprar la más barata de sus camisas. Tampoco puede hacerlo Isidoro Álvarez, el dueño de El Corte Inglés: tiene tiendas por todas partes, miles de empleados, y una copiosa fortuna, pero no puede forzar a nadie a que le entregue su dinero si no quiere. Si encima a estos dos caballeros se les ocurre hacer trampas y abusar de sus clientes, los perderán a gran velocidad, porque, otra vez, nadie nos obliga a comprarles nada.</CARACTER></PARRAFO><PARRAFO ESTILO="Texto gensangria" ID="14304527" NUMCH="495" TIPCON="Texto"><CARACTER ESTILO="SNX32593133SNX" ID="32593133" NUMCH="495">¿Cómo se puede decir que los empresarios son más poderosos que el Estado? No lo son. Ni el más rico de todos, Bill Gates, puede forzarnos a pagar. En cambio, si no obedecemos al poder político en sus costes, regulaciones, prohibiciones, controles, etc., lo pasaremos francamente mal. Si no le pagamos al más pequeño de los ayuntamientos podemos acabar en la cárcel. Pero un destacado filósofo como Daniel Innerarity ha desbarrado así: “sufrimos una economía desbocada y una política impotente”.</CARACTER></PARRAFO><PARRAFO ESTILO="Texto gensangria" ID="14304527" NUMCH="425" TIPCON="Texto"><CARACTER ESTILO="SNX32593133SNX" ID="32593133" NUMCH="425">Tres aspectos llaman la atención. Uno es, en efecto, que se pueda seriamente pensar que las empresas mandan más que los Estados; de hecho, que mandan a los propios Estados. Es sin duda falso. No quiero decir con esto que no exista connivencia entre empresarios y políticos, lo que ya observó, y denunció, Adam Smith en el siglo XVIII. Quiero decir que es sugerente que no se distinga entre Mercadona y la Agencia Tributaria.</CARACTER></PARRAFO><PARRAFO ESTILO="Texto gensangria" ID="14304527" NUMCH="338" TIPCON="Texto"><CARACTER ESTILO="SNX32593133SNX" ID="32593133" NUMCH="265">El segundo aspecto es que, siendo falsa la jeremiada del poder omnímodo de las empresas, lo es aún más en nuestros días, donde los Estados han crecido en todo el mundo, y cada vez los ciudadanos y las empresas pagamos muchos más impuestos. ¿De dónde sacan lo de la </CARACTER><CARACTER ESTILO="SNX32593134SNX" ID="32593134" NUMCH="20">democracia impotente</CARACTER><CARACTER ESTILO="SNX32593133SNX" ID="32593133" NUMCH="53">, sometida por “el poder económico antidemocrático”?</CARACTER></PARRAFO><PARRAFO ESTILO="Texto gensangria" ID="14304527" NUMCH="275" TIPCON="Texto"><CARACTER ESTILO="SNX32593133SNX" ID="32593133" NUMCH="275">Y el tercer aspecto es precisamente el manoseo de la democracia, porque la clave de la democracia es elegir. Nos asustan para que temamos a las empresas, frente a las cuales podemos elegir no comprar y no pagar, y para que amemos al Estado, frente al cual no podemos hacerlo.</CARACTER></PARRAFO><CAJAS><CAJA ID="36079829"><X1>170142.457</X1><Y1>69811.469</Y1><X2>251989.566</X2><Y2>272122.376</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></PARRAFOS></CONTENIDO><CONTENIDO ID="22702746" IDTIPCON="8" ORDEN="6" PREVIO="" TIPO="Foto">22702746.jpg<CAJAS><CAJA ID="36079833"><X1>170165.674</X1><Y1>272122.381</Y1><X2>270829.975</X2><Y2>350798.845</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></CONTENIDO><CONTENIDO ID="22702819" IDTIPCON="6" ORDEN="5" TIPO="Pie de foto"><PARRAFOS><PARRAFO ESTILO="Pie foto" ID="14304521" NUMCH="69" TIPCON="Pie de foto"><CARACTER ESTILO="Pie foto" ID="26946973" NUMCH="69">Según Marx, “el Estado es apenas un títere en manos de la burguesía”.</CARACTER></PARRAFO><CAJAS><CAJA ID="36079826"><X1>170024.538</X1><Y1>352562.728</Y1><X2>270829.980</X2><Y2>357322.209</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></PARRAFOS></CONTENIDO><CONTENIDO ID="22702818" IDTIPCON="40" ORDEN="4" TIPO="Ignorar"><PARRAFOS><PARRAFO ESTILO="Sumario" ID="17848764" NUMCH="100" TIPCON="Ignorar"><CARACTER ESTILO="SNX32590379SNX" ID="32590379" NUMCH="100">“Si no obedecemos al poder político en sus costes, regulaciones, prohibiciones..., lo pasaremos mal”</CARACTER></PARRAFO><CAJAS><CAJA ID="36079825"><X1>213125.546</X1><Y1>160901.279</Y1><X2>270829.980</X2><Y2>179633.770</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></PARRAFOS></CONTENIDO></EDICION></ARTICULO></SECCION></PUBLICACION></TIPOPUBLICACION>