<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="yes" ?><?xml-stylesheet href="..\..\..\epaper.xsl" type="text/xsl"?><TIPOPUBLICACION ID="2344"><NOMBRE_TIPOPUBLICACION>EXPANSION 2012</NOMBRE_TIPOPUBLICACION><PUBLICACION ID="177252"><NOMBRE_PUBLICACION>EXP22SEMAD</NOMBRE_PUBLICACION><COMENTARIO_PUBLICACION>8.514</COMENTARIO_PUBLICACION><FECHA_SALIDA>22/09/2014</FECHA_SALIDA><HORA_SALIDA>07:30</HORA_SALIDA><SECCION ID="9314"><NOMBRE_SECCION>Opinión</NOMBRE_SECCION><ARTICULO ID="11359213"><NOMBRE_ARTICULO>Artículo (11359213)</NOMBRE_ARTICULO><FECHA>22/09/14</FECHA><HORA>02:10</HORA><EDICION ID="208843"><NOMBRE_EDICION>GENERAL</NOMBRE_EDICION><CONTENIDO ID="25732257" IDTIPCON="1" ORDEN="5" TIPO="Título"><PARRAFOS><PARRAFO ESTILO="tit. opinión" ID="14304936" NUMCH="27" TIPCON="Título"><CARACTER ESTILO="tit. opinión" ID="26947471" NUMCH="27">Los derechos  de los pobres</CARACTER></PARRAFO><CAJAS><CAJA ID="40050408"><X1>193667.322</X1><Y1>36099.993</Y1><X2>270830.000</X2><Y2>57167.850</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></PARRAFOS></CONTENIDO><CONTENIDO ID="25732244" IDTIPCON="8" ORDEN="6" PREVIO="" TIPO="Foto">25732244.jpg<CAJAS><CAJA ID="40050390"><X1>193701.083</X1><Y1>56246.960</Y1><X2>224096.294</X2><Y2>76605.924</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></CONTENIDO><CONTENIDO ID="25732261" IDTIPCON="4" ORDEN="1" TIPO="Texto"><PARRAFOS><PARRAFO ESTILO="Texto capitular opinión" ID="14304634" NUMCH="978" TIPCON="Texto"><CARACTER ESTILO="Capitular azul" ID="26946966" NUMCH="1">W</CARACTER><CARACTER ESTILO="Texto capitular opinion" ID="26947129" NUMCH="275">illiam Easterly, profesor de la Universidad de Nueva York, es el P. T. Bauer de nuestro tiempo; es decir, un economista que se atreve a desafiar a la corrección política a propósito de la pobreza y el desarrollo con el insólito argumento de que los pobres… ¡tienen derechos! </CARACTER><CARACTER ESTILO="Texto gensangria" ID="26946980" NUMCH="335">Dirá usted: no es insólito, porque todo el mundo está de acuerdo en que los pobres tienen derechos, de ahí lo del 0,7%, las ONGs, la ONU, etc. Pues no es así: el pensamiento mayoritario insiste en que los pobres tienen derecho a que unos tecnócratas foráneos y unos autócratas locales les confieran unos derechos. En su reciente libro </CARACTER><CARACTER ESTILO="SNX35850842SNX" ID="35850842" NUMCH="82"><I>The tyranny of experts. Economists, dictators and the forgotten rights of the poor</I></CARACTER><CARACTER ESTILO="Texto gensangria" ID="26946980" NUMCH="285"> (New York, Basic Books, 2013), Easterly arremete contra esa visión autoritaria, critica con dureza al Banco Mundial, otras burocracias internacionales y fundaciones privadas, y afirma: “La causa real de la pobreza es el poder sin límites del Estado frente a los pobres sin derechos”.</CARACTER></PARRAFO><PARRAFO ESTILO="Texto gensangria" ID="14304527" NUMCH="586" TIPCON="Texto"><CARACTER ESTILO="Texto gensangria" ID="26946980" NUMCH="586">Aclara el autor que la cuestión fundamental no pasa por antinomias como capitalismo vs. socialismo, o mercado vs. Estado. No se trata, asegura, de aplicar “políticas liberales”, sino de limitar el poder arbitrario del Estado. De ahí que apueste por la democracia y rechace los despotismos, aunque propicien medidas liberales, como Deng Xiaoping en China y Pinochet en Chile. Tiene serias dudas, además, de las virtudes económicas del autoritarismo: sugiere que el ascenso de China como gran potencia tuvo más que ver con la anónima extensión de la patata que con las políticas de Deng.</CARACTER></PARRAFO><PARRAFO ESTILO="Ladillo" ID="14304500" NUMCH="23" TIPCON="Texto"><CARACTER ESTILO="Ladillo" ID="26946972" NUMCH="23">Contra el paternalismo</CARACTER></PARRAFO><PARRAFO ESTILO="Texto general" ID="14304526" NUMCH="472" TIPCON="Texto"><CARACTER ESTILO="Texto general" ID="26946979" NUMCH="472">La gran objeción de Easterly es contra el paternalismo, la idea de que los pobres no son como los demás, no pueden salir adelante por sí mismos ni tener nuestros derechos, no en el sentido de derechos “sociales”, sino de los derechos individuales clásicos, empezando porque el Gobierno no viole nuestra libertad, nuestros bienes, valores e instituciones; que no nos trate, en palabras de Adam Smith, como si fuéramos piezas en un tablero que él puede manejar a su antojo.</CARACTER></PARRAFO><PARRAFO ESTILO="Texto gensangria" ID="14304527" NUMCH="770" TIPCON="Texto"><CARACTER ESTILO="Texto gensangria" ID="26946980" NUMCH="770">Con multitud de ejemplos de países pobres y ricos, su argumento es convincente. Señalo sólo dos objeciones: una pasa por algunas de sus opiniones sobre España y sus valores colectivistas, y la otra por su optimismo respecto a la democracia, como si ésta no pudiera nunca solaparse con el intervencionismo del poder autocrático. Pero esto empalidece frente a sus virtudes, su liberalismo, su antirracismo, su antipaternalismo, su ataque a la triple alianza: las grandes potencias, los supuestos humanitarios de los países ricos y los políticos antiliberales de los países pobres; y su sabia conclusión: “la lección de esta historia simplemente es que ni a los europeos ni a los no europeos se les ha de confiar un poder ilimitado frente a los derechos de los individuos”.</CARACTER></PARRAFO><CAJAS><CAJA ID="40050413"><X1>193667.322</X1><Y1>81051.000</Y1><X2>270830.000</X2><Y2>287108.500</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></PARRAFOS></CONTENIDO><CONTENIDO ID="25732243" IDTIPCON="7" ORDEN="3" TIPO="Firma"><PARRAFOS><PARRAFO ESTILO="Firma opinión" ID="14304935" NUMCH="22" TIPCON="Firma"><CARACTER ESTILO="Firma opinión" ID="26947470" NUMCH="22">Carlos Rodríguez Braun</CARACTER></PARRAFO><CAJAS><CAJA ID="40050389"><X1>224400.338</X1><Y1>67023.945</Y1><X2>269278.695</X2><Y2>75900.357</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></PARRAFOS></CONTENIDO><CONTENIDO ID="25732256" IDTIPCON="40" ORDEN="2" TIPO="Ignorar"><PARRAFOS><PARRAFO ESTILO="Sumario" ID="14304579" NUMCH="78" TIPCON="Ignorar"><CARACTER ESTILO="Sumario" ID="26947066" NUMCH="78">“La causa real de la pobreza es el poder sin límites del Estado” (W. Easterly)</CARACTER></PARRAFO><CAJAS><CAJA ID="40050407"><X1>232480.000</X1><Y1>171453.845</Y1><X2>270830.000</X2><Y2>190623.778</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></PARRAFOS></CONTENIDO><CONTENIDO ID="25732245" IDTIPCON="3" ORDEN="7" TIPO="Antetítulo"><PARRAFOS><PARRAFO ESTILO="Ant. opinión" ID="14304937" NUMCH="15" TIPCON="Antetítulo"><CARACTER ESTILO="SNX35850787SNX" ID="35850787" NUMCH="15"><span style="text-transform:uppercase">VISIÓN PERSONAL</span></CARACTER></PARRAFO><CAJAS><CAJA ID="40050392"><X1>233986.965</X1><Y1>62186.186</Y1><X2>270784.422</X2><Y2>68049.351</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></PARRAFOS></CONTENIDO></EDICION></ARTICULO></SECCION></PUBLICACION></TIPOPUBLICACION>