<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" standalone="yes" ?><?xml-stylesheet href="..\..\..\epaper.xsl" type="text/xsl"?><TIPOPUBLICACION ID="2344"><NOMBRE_TIPOPUBLICACION>EXPANSION 2012</NOMBRE_TIPOPUBLICACION><PUBLICACION ID="165350"><NOMBRE_PUBLICACION>EXP09DIMAD</NOMBRE_PUBLICACION><COMENTARIO_PUBLICACION>8.276</COMENTARIO_PUBLICACION><FECHA_SALIDA>09/12/2013</FECHA_SALIDA><HORA_SALIDA>07:30</HORA_SALIDA><SECCION ID="9314"><NOMBRE_SECCION>Opinión</NOMBRE_SECCION><ARTICULO ID="10576476"><NOMBRE_ARTICULO>Artículo (10576476)</NOMBRE_ARTICULO><FECHA>09/12/13</FECHA><HORA>00:28</HORA><EDICION ID="196101"><NOMBRE_EDICION>GENERAL</NOMBRE_EDICION><CONTENIDO ID="23533068" IDTIPCON="1" ORDEN="5" TIPO="Título"><PARRAFOS><PARRAFO ESTILO="tit. opinión" ID="14304936" NUMCH="31" TIPCON="Título"><CARACTER ESTILO="tit. opinión" ID="26947471" NUMCH="31">Prados de la Escosura  y África</CARACTER></PARRAFO><CAJAS><CAJA ID="37176001"><X1>189618.000</X1><Y1>36099.993</Y1><X2>270830.000</X2><Y2>54832.484</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></PARRAFOS></CONTENIDO><CONTENIDO ID="23533064" IDTIPCON="8" ORDEN="6" PREVIO="" TIPO="Foto">23533064.jpg<CAJAS><CAJA ID="37175995"><X1>189618.005</X1><Y1>56246.960</Y1><X2>220013.216</X2><Y2>76605.924</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></CONTENIDO><CONTENIDO ID="23533073" IDTIPCON="4" ORDEN="1" TIPO="Texto"><PARRAFOS><PARRAFO ESTILO="Texto capitular opinión" ID="14304634" NUMCH="407" TIPCON="Texto"><CARACTER ESTILO="Capitular azul" ID="26946966" NUMCH="1">L</CARACTER><CARACTER ESTILO="SNX33468538SNX" ID="33468538" NUMCH="268">eandro Prados de la Escosura, catedrático de la Universidad Carlos III, es el más destacado historiador económico español de su generación. En tiempos recientes ha prestado atención a la historia económica de África, un desafío técnico por la falta de cifras fiables (</CARACTER><CARACTER ESTILO="SNX33468539SNX" ID="33468539" NUMCH="68"><I>Output per head in pre-independence Africa: quantitative conjectures</I></CARACTER><CARACTER ESTILO="SNX33468538SNX" ID="33468538" NUMCH="2">, </CARACTER><CARACTER ESTILO="SNX33468540SNX" ID="33468540" NUMCH="44">Economic History of Developing Regions 2012;</CARACTER><CARACTER ESTILO="SNX33468538SNX" ID="33468538" NUMCH="24">  http://goo.gl/D9a9f).</CARACTER></PARRAFO><PARRAFO ESTILO="Texto gensangria" ID="14304527" NUMCH="612" TIPCON="Texto"><CARACTER ESTILO="SNX33468538SNX" ID="33468538" NUMCH="612">El profesor Prados emprende una ímproba tarea de reconstrucción estadística con dos enfoques teóricos. Uno es dual, considerando un sector tradicional que evoluciona con el crecimiento de la población y uno moderno, conectado con la economía internacional, que puede ponderarse mediante el valor de las exportaciones per cápita deflactado por el de las importaciones. El otro enfoque es econométrico, y asocia la actividad con los términos del intercambio por persona y otras variables, de modo de inferir la renta por persona. Ambos enfoques son comparados con la información disponible sobre salarios reales. </CARACTER></PARRAFO><PARRAFO ESTILO="Texto gensangria" ID="14304527" NUMCH="905" TIPCON="Texto"><CARACTER ESTILO="SNX33468538SNX" ID="33468538" NUMCH="905">Con todas las cautelas, Prados de la Escosura obtiene unas conclusiones que chocan en parte con la sabiduría convencional. El producto real por persona aumentó lentamente en África hasta 1900, se aceleró hasta la Primera Guerra Mundial, se frenó entonces pero después recuperó el ritmo, en particular en lo que llama la Edad de Oro, entre 1950 y 1975, período donde crece más el África subsahariana en los cincuenta y el norte y el occidente después de 1960. “Parece que hay continuidad entre la era colonial y los años posteriores a la independencia…la Edad de Oro es la culminación de una fase de crecimiento sostenido que puede rastrearse hasta 1900. Esta visión contradice el retrato lúgubre del estancamiento del África subsahariana, que se encuentra a menudo en la literatura del desarrollo económico”. Fue sólo después de 1975 cuando esa zona se instaló en los últimos puestos de la renta mundial.</CARACTER></PARRAFO><PARRAFO ESTILO="Texto gensangria" ID="14304527" NUMCH="723" TIPCON="Texto"><CARACTER ESTILO="SNX33468538SNX" ID="33468538" NUMCH="115">En otro trabajo, Leandro Prados presenta un Índice de Desarrollo Humano alternativo a los muy conocidos de la ONU: </CARACTER><CARACTER ESTILO="SNX33468539SNX" ID="33468539" NUMCH="53"><I>Human Development in Africa: A Long-run Perspective, </I></CARACTER><CARACTER ESTILO="SNX33468540SNX" ID="33468540" NUMCH="39">Explorations in Economic History, 2013 </CARACTER><CARACTER ESTILO="SNX33468538SNX" ID="33468538" NUMCH="516">(http://goo.gl/sw5Ha). Aquí incluye variables económicas pero también otros indicadores como la mortalidad infantil, la sanidad, la alimentación y la educación. Se registra una mejoría en el desarrollo humano africano en el último siglo y medio, pero con desventaja con respecto a América Latina o el sudeste asiático. Desde 1980 su posición relativa empeora, en particular por los datos subsaharianos y por el impacto del SIDA. A partir de los años 2000 se registran una suave recuperación que invita al optimismo.</CARACTER></PARRAFO><PARRAFO ESTILO="Texto gensangria" ID="14304527" NUMCH="341" TIPCON="Texto"><CARACTER ESTILO="SNX33468538SNX" ID="33468538" NUMCH="341">En sus trabajos, el profesor Leandro Prados de la Escosura subraya las enormes influencias negativas padecidas por los africanos por culpa de sus gobernantes, en particular la falta de libertad y todas las demás “distorsiones políticas y económicas que ha padecido el continente desde la independencia, especialmente el África subsahariana”.</CARACTER></PARRAFO><CAJAS><CAJA ID="37176006"><X1>189618.000</X1><Y1>81051.000</Y1><X2>271070.343</X2><Y2>287104.875</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></PARRAFOS></CONTENIDO><CONTENIDO ID="23533063" IDTIPCON="7" ORDEN="3" TIPO="Firma"><PARRAFOS><PARRAFO ESTILO="Firma opinión" ID="14304935" NUMCH="22" TIPCON="Firma"><CARACTER ESTILO="Firma opinión" ID="26947470" NUMCH="22">Carlos Rodríguez Braun</CARACTER></PARRAFO><CAJAS><CAJA ID="37175994"><X1>191929.986</X1><Y1>67023.945</Y1><X2>268410.943</X2><Y2>75900.357</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></PARRAFOS></CONTENIDO><CONTENIDO ID="23533065" IDTIPCON="3" ORDEN="4" TIPO="Antetítulo"><PARRAFOS><PARRAFO ESTILO="Ant. opinión" ID="14304937" NUMCH="11" TIPCON="Antetítulo"><CARACTER ESTILO="SNX33468537SNX" ID="33468537" NUMCH="11"><span style="text-transform:uppercase">Ahora mismo</span></CARACTER></PARRAFO><CAJAS><CAJA ID="37175997"><X1>219304.408</X1><Y1>62186.186</Y1><X2>270758.931</X2><Y2>68049.351</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></PARRAFOS></CONTENIDO><CONTENIDO ID="23533070" IDTIPCON="40" ORDEN="2" TIPO="Ignorar"><PARRAFOS><PARRAFO ESTILO="Sumario" ID="14304579" NUMCH="78" TIPCON="Ignorar"><CARACTER ESTILO="Sumario" ID="26947066" NUMCH="78">El PIB per cápita recuperó el ritmo de crecimiento en África entre 1950 y 1975</CARACTER></PARRAFO><CAJAS><CAJA ID="37176003"><X1>228457.042</X1><Y1>170176.790</Y1><X2>270830.000</X2><Y2>189346.722</Y2><ANGULO>0.000</ANGULO><INCLINACION>0.000</INCLINACION></CAJA></CAJAS></PARRAFOS></CONTENIDO></EDICION></ARTICULO></SECCION></PUBLICACION></TIPOPUBLICACION>